
Cargando

Mi nombre es Camelia Otero, psicóloga y mujer migrante. Estoy especializada en el acompañamiento psicológico de mujeres migrantes que experimentan ansiedad, depresión y sobrecarga emocional asociadas al proceso de adaptación en un nuevo país.
Mi formación profesional y mi propia experiencia migratoria me permiten comprender de manera profunda los desafíos emocionales, familiares y personales que implica comenzar de nuevo.
Mi trabajo se centra en ofrecer un espacio clínico, seguro y profesional donde cada mujer pueda comprender lo que está viviendo, regular sus emociones y recuperar estabilidad psicológica en esta nueva etapa de vida.

"Ser madre migrante de una niña con desregulación emocional me tenía completamente desbordada. Tras 10 sesiones con Camelia, noté una mejora significativa en mi capacidad de regulación emocional y en mi vínculo con mi hijo: mi irritabilidad disminuyó cerca de un 40% y logramos establecer rutinas más estables. Comprendí cómo acompañarla sin desgastarme y adquirí herramientas prácticas que aplico diariamente. La terapia me dio estructura, contención clínica y recursos concretos para manejar la dinámica familiar." Sofía mujer migrante 40 años casada, madre de una niña de 9 años".
"Llegué a terapia con una sensación constante de agotamiento y alerta. Después de 8 sesiones con Camelia, mi nivel de ansiedad disminuyó aproximadamente un 50% y recuperé claridad mental y organización emocional. Aprendí a establecer límites y dejar de asumir responsabilidades que me sobrecargaban. Hoy puedo gestionar mi día a día sin sentirme completamente desbordada. Fue un trabajo profundo y clínico que me permitió restablecer un equilibrio interno que creía perdido." Bilma mujer migrante 41 años esposa madre de un adolescente de 12 años y un bebe de 8 meses".
"Llegué al proceso terapéutico con ansiedad constante, síntomas depresivos y pensamientos que me preocupaban profundamente. Después de 12 sesiones con Camelia, mi ansiedad disminuyó alrededor de un 60% y los síntomas depresivos se redujeron notablemente. Aprendí estrategias efectivas de autorregulación emocional y hoy me siento más estable, con claridad mental y recursos para gestionar los desafíos de la migración. El proceso fue gradual, seguro y clínicamente sostenido." Pamela mujer migrante de 32 años casada sin hijos".

A VECES, SOLO NECESITAS
UN ESPACIO SEGURO
PARA QUE ALGO
EMPIECE A SANAR